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"El crepúsculo de las máscaras" de Michel Tournier
No están mal estas ristras, pero tipearlas sería demasiado...
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20.8.12
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Es una gran suerte
Es una gran suerte
no saber del todo
en qué mundo se vive.
Sería necesario
haber vivido mucho tiempo,
mucho más
de lo que existe el mundo.
Para comparar, siquiera,
habría que conocer otros mundos.
Olvidarse del cuerpo,
que nada hace tan bien
como limitar
y crear dificultades.
Por el bien de la investigación,
para tener una imagen clara
y conclusiones definitivas,
habría que elevarse sobre el tiempo
en el que todo corre y da vueltas.
Desde la perspectiva,
adiós para siempre
detalles y episodios.
Llevar la cuenta de los días
tendría que parecer
un acto sin sentido,
echar cartas al buzón,
un capricho juvenil,
el letrero "prohibido pisar el césped",
un letrero demencial.
no saber del todo
en qué mundo se vive.
Sería necesario
haber vivido mucho tiempo,
mucho más
de lo que existe el mundo.
Para comparar, siquiera,
habría que conocer otros mundos.
Olvidarse del cuerpo,
que nada hace tan bien
como limitar
y crear dificultades.
Por el bien de la investigación,
para tener una imagen clara
y conclusiones definitivas,
habría que elevarse sobre el tiempo
en el que todo corre y da vueltas.
Desde la perspectiva,
adiós para siempre
detalles y episodios.
Llevar la cuenta de los días
tendría que parecer
un acto sin sentido,
echar cartas al buzón,
un capricho juvenil,
el letrero "prohibido pisar el césped",
un letrero demencial.
Wislawa Szymborska
(02/07/1923 - 01/02/2012)
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1.2.12
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Paul Valéry "En el centenario de la Fotografía"
- La Fotografía acostumbró a los ojos a esperar aquello que debían ver, y los instruyó a no ver lo que no existe y que veían claramente antes de ella.
- Se diría incluso que, en las publicaciones, la imagen está tan celosa de suplantar a la palabra que se apropia de algunos de sus vicios más enojosos: facilidad y prolijidad. Me atrevería a agregar que la fotografía se atreve incluso a practicar la mentira, gran y siempre floreciente especialidad de la palabra.
- Ciertamente debemos confesar que no podemos abrir los ojos sin estar inconscientemente dispuestos a percibir una parte de los objetos que están frente a nosotros, y a ver otras cosas que no están ahí. El cliché viene a reparar tanto nuestro error por carencia como nuestro error por exceso: nos muestra aquello que veríamos si fuéramos sensibles a todo lo que nos imprime la luz, y solo a lo que ella nos imprime.
- La lengua cuenta con más de un término que lo atestigua. Hablamos, en sentido figurado, de claridad, de reflexión, de especulación, de lucidez, y de ideas; y disponemos de toda una retórica visual para uso del pensamiento abstracto.
- ¿Qué emoción más filosófica que aquella que se puede experimentar bajo esa luz roja tan diabólica, que hace del fuego de un cigarrillo un diamante verde, mientras esperamos con ansiedad la llegada del estado visible de esta misteriosa imagen latente sobre cuya naturaleza la ciencia aún no se ha puesto definitivamente de acuerdo?
- ¿No será necesario, a partir de ahora, definir el universo como un simple producto de los medios de los cuales disponga el hombre en cada época histórica para tener conocimiento de los acontecimientos, indefinidamente variables o distantes?
- Si el número de estrellas acaba siendo una noción inseparable de los procedimientos que fijan ese número en un momento determinado y permiten censarlo, y, si se tienen en cuenta los perfeccionamientos acumulados, casi cabría decir que ese número del universo es una función del tiempo.
Ristras del discurso pronunciado, en calidad de delegado de la Academia Francesa, con motivo de la ceremonia de "Conmemoración del centenario de la aparición de la Fotografía en el mundo" celebrada en el gran anfiteatro de La Sorbona. París, 7 de Enero de 1939.
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15.1.12
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Gerd Leufert
En Diciembre del año 2011 llevamos a los estudiantes del taller de "Análisis de la imagen" del CiEF al archivo audiovisual de la Biblioteca Nacional. Allí, gracias a la mediación de Vilena Figueira, profesora del CiEF y amiga, pudimos hacer un recorrido profundo y revisar portafolios de Félix Molina, Gerd Leufert, Ricardo Armas, Alfredo Boulton, entre otros.
"Penthouse B" de Gerd Leufert lo conocía parcial y superficielmente; poder revisarlo de forma íntegra, tener acceso a cada copia, acercarme y alejarme del papel, sentir su aroma, entrar en ese ritmo caprichoso del paso de las hojas me conmocionó. La temática, los sujetos, su intimidad, me conmovieron profundamente. Es un trabajo grande.
Buscando luego en el "archivo vertical" de Gerd Leufert (llaman así a una carpeta que agrupa documentos biográficos, reseñas y otros materiales no fotográficos) me encontré con dos joyas: un texto de Victoria de Stéfano y otro de Miguel Arroyo, sobre "Penthouse B" y la obra de Gerd Leufert. Me refiero a originales, mecanografiados y anotados por Victoria y Miguel. No tengo palabras justas para describirlos. Se los dejo en PDF:
"Penthouse B" de Gerd Leufert lo conocía parcial y superficielmente; poder revisarlo de forma íntegra, tener acceso a cada copia, acercarme y alejarme del papel, sentir su aroma, entrar en ese ritmo caprichoso del paso de las hojas me conmocionó. La temática, los sujetos, su intimidad, me conmovieron profundamente. Es un trabajo grande.
Buscando luego en el "archivo vertical" de Gerd Leufert (llaman así a una carpeta que agrupa documentos biográficos, reseñas y otros materiales no fotográficos) me encontré con dos joyas: un texto de Victoria de Stéfano y otro de Miguel Arroyo, sobre "Penthouse B" y la obra de Gerd Leufert. Me refiero a originales, mecanografiados y anotados por Victoria y Miguel. No tengo palabras justas para describirlos. Se los dejo en PDF:
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13.1.12
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Ristras de "Breve historia de la Fotografía" de Walter Benjamin
- "... El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, y ninguna máquina humana puede fijar la imagen divina. A lo sumo un artista entusiasta, exaltado por una inspiración celestial, podrá atreverse a reproducir, en un instante de suprema consagración, por orden de su genio y sin ayuda de máquina alguna, los rasgos divinos del hombre¨. Se expresa aquí con toda su pesada tosquedad ese concepto trivial de "arte", al que toda consideración técnica le es ajena, y que presiente su fin ante la provocadora llegada de la nueva técnica. Sin ser plenamente conscientes de ello, los teóricos de la Fotografía lucharon durante casi un siglo contra ese concepto fetichista y fundamentalmente anti-técnico; sin llegar desde luego al más mínimo resultado, pues se limitaron a defender al fotógrafo ante el tribunal que la propia Fotografía desacreditaba.
- ... Porque la naturaleza que habla a la cámara es distinta de la que habla a los ojos, distinta, primero, porque, en lugar de un espacio consciente predispuesto por el hombre, aparece un espacio tramado de inconsciente.
- La Fotografía... con sus recursos, el ralentí o el aumento, nos la revela. Sólo gracias a ella descubrimos ese inconsciente óptico, igual que sólo gracias al psicoanálisis descubrimos el inconsciente pulsional.
- La diferencia entre técnica y magia no es sino una variable histórica.
- Del rostro emanaba un silencio que rodeaba la mirada (a propósito de los retratos de David Octavius Hill).
- Pero la verdadera víctima de la Fotografía no fue, sin embargo, la pintura de paisajes, sino el retrato en miniatura.
- "El violinista debe crear la nota, debe buscarla, encontrarla en un destello, mientras al pianista le basta tocar una tecla y la nota resuena. Tanto el pintor como el fotógrafo disponen de un instrumento. Pero si el dibujo y los colores del pintor son como la creación del violinista; el fotógrafo comparte con el pianista el hecho mecánico, sometido a unas leyes vinculantes a las que el violín permanece ajeno" (Camile Recht).
- [Atget] buscaba lo que se pierde, lo que se esconde, de ahí que sus imágenes contraigan la resonancia exótica, luminosa, romántica de los nombres de las ciudades: aspiran el aura de la realidad como el agua aspira el barco que se hunde. Pero, ¿qué es, en definitiva, el aura? Una particular trama de espacio y tiempo: la irrepetible aparición de una lejanía, por cerca que ésta pueda estar. En un día de reposo, en un mediodía de verano, seguir con la mirada la línea de una cordillera o contemplar una rama que arroja su sombra y sentir que el instante o el momento se funden conn esas apariciones: eso significa respirar el aura de esas montañas, de esa rama.
- Y es evidente que la copia, tal y como la presentan revistas ilustradas y noticieros cinematográficos, es cosa bien distinta de la imagen. La unicidad y la durabilidad están tan estrechamente imbricadas en la imagen como la fugacidad y la reproducibilidad lo están en la copia.
- [August] Sander empieza con los campesinos, los hombres ligados a la tierra, y lleva al observador por las distintas capas sociales y los distintos oficios llegando hasta los estamentos más elevados antes de regresar hasta llegar a los idiotas. Sin duda, se trata de una observación sin prejuicios, incluso audaz, y, al mismo tiempo, delicada, en el sentido que Goethe da a la palabra : "Hay una experiencia delicada, que se identifica tan íntimamente con el objeto que se convierte por ellos en teoría".
- Resulta significativo que el debate se haya enquistado a menudo sobre la estética de "la Fotografía como arte", mientras se obviaba, por ejemplo, el hecho social, mucho más consistente, "del arte como Fotografía".
- Que nos fijemos en la Fotografía como arte o en el arte como Fotografía, la perspectiva cambia. Cada cual ha podido notar que es más fácil captar una representación, una escultura, y hasta una obra arquitectónica, en foto que en la realidad. La tentación es grande de achacar esto a una decadencia de la sensibilidad artística, a un fracaso de nuestros contemporáneos. Pero no conviene olvidar como con la extensión de las técnicas de reproducción, ha cambiado la percepción de las grandes obras. Ya no se perciben como obras de un individuo, sino que se han convertido en producciones colectivas, tan poderosas que, para poder asimilarlas, hay que empequeñecerlas.
- "Cuando todo lo que se llamaba arte quedó paralítico, el fotógrafo encendió su lámpara de mil bujías, y poco a poco el papel sensible absorbió la negrura de algunos objetos de uso. Había descubierto la fuerza de un relámpago nuevo y delicado, más importante que todas las constelaciones que se ofrecen al solaz de nuestros ojos." (Tristan Tzara).
- "El analfabeto del futuro no será quien desconozca la escritura, sino quien desconozca la Fotografía" (Moholy-Nagy) ¿Pero no es más analfabeto el fotógrafo que no sabe leer sus propias imágenes? ¿No se convertirá la leyenda en un elemento esencial de la foto? Con estas preguntas, las nueve décadas que nos separan del daguerrotipo descargan sus tensiones históricas. De la luz de esas chispas, desde la sombra de los días de nuestros abuelos, las primeras fotografías surgen, tan bellas e inalcanzables.
(Septiembre-Octubre 1931)
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11.1.12
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Traiciones de la memoria
Este libro lo compré por dos razones: Héctor Abad y su gran contratapa. Agradezco a la habilidad de la mercadotecnia haberme creado la necesidad de leer esta libro tan especular, lúcido, entrañable. Dejo aquí unas pocas ristras, unas migas de pan que espero que los lleve a su encuentro.
- Hay un roce que el deseo vuelve buscado, un giro cuya simetría eriza la piel. La mirada periférica que tiene la fogosidad que la mirada directa no se permite. Sólo el silencio es requerido, el silencio y una leve ensoñación.
- Cuando uno sufre de esa forma tan peculiar de la brutalidad que es la mala memoria, el pasado tiene una consistencia casi tan irreal como el futuro.
- Eso es el pasado casi siempre, algo que ya no es y de lo cual sólo nos queda el rastro de las palabras.
- "Un cuchillo sin hoja al que le falta el mango" Lichtenberg.
- Si la vida es el original, el recuerdo es una copia del original y el apunte una copia del recuerdo (esto se parece a la fotografía, ¿no?).
- "Hasta el inmenso globo, sí, y cuanto en él descansa, se disolverá (...) y no quedará rastro de ello (...) estamos hechos de la misma sustancia que los sueños" Shakespeare en La tempestad (para no perturbar la usual sincronía que me rodea, hace dos días vi la soberbia versión cinematrográfica de La tempestad a cargo de Julie Taymor quien sustituye a Próspero por una Próspera; muy a propósito de las transformaciones a de las historias que nos ilustra Héctor Abad).
- "Ya somos el olvido que seremos" JLB.
- Tendremos a confundir autor con autoridad y nombre con renombre.
- "And all is always now" T.S. Eliot.
- "Sobre la sombra que ya soy gravita / la carga del pasado. Es infinita" JLB.
- Quizá ningún pueblo guarda tanto la memoria como el judío y no hay ninguna otra cultura en la que la necesidad de aprender a leer esté sobre cualquier otra cosa. El ladino es tan candoroso, tan primitivo, tan bello.
- Un poema en ladino, más para oírlo que para leerlo:
Alta alta es la luna
kuando empesa a sklarese
i ja ermoza sin ventura
nunka yege a naser.
Los ojos ya me incheron
de tanto mirar la mar.
Vaporikos van i vienen,
letras para mi no ay
pasharikos chuchulean
en los arvoles de flor.
Ay debasho se asentan
los ke sufren del amor.
- Una memoria solamente es confiable cuando es imperfecta. Una aproximación a la precaria verdad humana se construye solamente con la suma de los recuerdos imprecisos, unidos a la resta de los distintos olvidos.
- "Recordamos las cosas no tal como ocurrieron, sino tal como las relatamos en nuestro último recuerdo, en nuestra última manera de contarlas. El relato sustituye a la memoria y se convierte en una forma de olvido" JLB.
- La verdad suele ser confusa; es la mentira la que tiene siempre contornos demasiado nítidos.
- Así es la memoria, superpone en el mismo espacio recuerdos de tiempos distintos. No es una falsedad, es un detalle de un tiempo trasladado a otro momento.
- De JLB:
El gatoblanco y célibe se mira
en la lúcida luna del espejo
y no puede saber que esa blancura
y esos ojos de oro que no ha visto
nunca en la casa, son su propia imagen
¿Quién le dirá que el otro que lo observa
es apenas un sueño del espejo?
- Una pintura (y una fotografía) es un espejo con memoria.
- Los idiomas se vuelven cada vez más un instrumento rápido, del lenguaje televisivo, elemental, útil, pragmático, en el que los nombres de todas las cosas son reemplazados por la palabra "cosa".
- A propósito de los ex-futuros: "We know what we are, but know not what we may be" Shakespeare a través de Ofelia (o al revés).
- "Yo, que tantos hombre he sido, no he sido nunca aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach" JLB.
- Los buenos amigos tienen algo de espejo.
- "¿A dónde fue mi ensueño peregrino / a dónde mi porvenir de antaño? / ¿A dónde fue a parar el dulce engaño / que hacía llevadero mi camino?" Unamuno.
- Actitudes ante la vida: Deterministas, que creen en el destino, en el hado, en la predestinación; Azarosos, el azar, esa serie de muy improbable casualidades que llamamos vida; Voluntariosos, voluntad con mayúscula, capacidad de dirigir nuestras vidas.
- Soy este, pero tengo la firme convicción de que pude haber sido otro.
- ¿Habrá personaje más real que Celestina, aunque nunca haya existido?
- Los seres humanos somos insaciables; queremos presencias, presencias, buscamos evadir nuestra definitiva soledad, no hacemos otra cosa que luchar por no estar solos, y como los vivos no nos dan abasto, entonces vivimos en perpetua conversación con los fantasmas, con el niño que fuimos y hasta con el hombre que ya no seremos.
- Por ese gusto de conversar con lo inexistente leemos libros, vemos películas.
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8.11.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Fast food (a propósito de "Caracas asintomática")
Un poquito de lechuga, una rebanada de tomate, aderezo "especial" y un trozo de carne son el paradigma de una comida moderna, rápida y completa. Sobre esos dos conceptos, rápido y completo, se edifican la mayoría de nuestros hábitos modernos, contemporáneos, actuales digamos.
De la comida pasó a la música, a la cultura en general y, desgraciadamente, a la educación. El "resumen", la hamburguesa de nuestra educación, ha reducido el proceso de aprendizaje a la obtención rápida de unas calorías, en este caso una calificación y un título. Para qué leer, hay que ir "al grano", ver la película, oir el cuento. "Cuesta abajo en la rodada" la superficialidad no tiene límites, y es que el fast food ha derivado en una subcultura, la de la "pretensión" (a falta de un mejor nombre permítanme esta etiqueta provisional). Basta con decir que se hace, sin hacerlo. El anuncio sustituye al hecho en una sociedad empeñada en abarcar millones de kilómetros, pero con milímetros de profundidad.
Hace unos días, específicamente el Domingo 23 de Octubre, tuve el inmenso honor de moderar (excesivo verbo para lo fácil que resultó aquello) una tertulia en torno a "Caracas asintomática", la propuesta fotográfica que Laura Morales Balza expuso en la sala William Werner del Colegio Integral El Ávila.
Para los que crean que están leyendo un gazapo fruto del cut-and-paste, pensando acaso ¿qué tiene que ver esto con el fast food?, les digo que lo que allí vivimos los asistentes fue una demostración de lo que el tiempo, el estudio, la disciplina y la honradez pueden lograr. Nada de calorías rápidas, resúmenes, atajos, pretensión.
Ese grupo de fotógrafos y poetas (más poetas que fotógrafos) escuchó cosas y dijo cosas que sólo son posibles cuando el arte efectivamente ocurre. Esas cosas penetraron y ahora están en el terreno de lo inefable, repetirlas sería imposible.
En la película Ratatouille, que he disfrutado mas de una vez con mi familia, hay una escena en la que el sabor de un plato maravillosamente elaborado es capaz de atravesar a un ser humano y enfrentarlo con su pasado, con sus raíces afectivas, cambiarle la vida.
En una contemporaneidad tan saturada de hamburguesas, Laura nos brindó un plato simple, sin adornos, que nos conectó con nuestros sueños, nuestros miedos y nuestras necesidades. Un plato cuyo nombre pudimos haber olvidado, pero cuyo sabor nuestra alma reconoció de inmediato.
De la comida pasó a la música, a la cultura en general y, desgraciadamente, a la educación. El "resumen", la hamburguesa de nuestra educación, ha reducido el proceso de aprendizaje a la obtención rápida de unas calorías, en este caso una calificación y un título. Para qué leer, hay que ir "al grano", ver la película, oir el cuento. "Cuesta abajo en la rodada" la superficialidad no tiene límites, y es que el fast food ha derivado en una subcultura, la de la "pretensión" (a falta de un mejor nombre permítanme esta etiqueta provisional). Basta con decir que se hace, sin hacerlo. El anuncio sustituye al hecho en una sociedad empeñada en abarcar millones de kilómetros, pero con milímetros de profundidad.
Hace unos días, específicamente el Domingo 23 de Octubre, tuve el inmenso honor de moderar (excesivo verbo para lo fácil que resultó aquello) una tertulia en torno a "Caracas asintomática", la propuesta fotográfica que Laura Morales Balza expuso en la sala William Werner del Colegio Integral El Ávila.
Para los que crean que están leyendo un gazapo fruto del cut-and-paste, pensando acaso ¿qué tiene que ver esto con el fast food?, les digo que lo que allí vivimos los asistentes fue una demostración de lo que el tiempo, el estudio, la disciplina y la honradez pueden lograr. Nada de calorías rápidas, resúmenes, atajos, pretensión.
Ese grupo de fotógrafos y poetas (más poetas que fotógrafos) escuchó cosas y dijo cosas que sólo son posibles cuando el arte efectivamente ocurre. Esas cosas penetraron y ahora están en el terreno de lo inefable, repetirlas sería imposible.
En la película Ratatouille, que he disfrutado mas de una vez con mi familia, hay una escena en la que el sabor de un plato maravillosamente elaborado es capaz de atravesar a un ser humano y enfrentarlo con su pasado, con sus raíces afectivas, cambiarle la vida.
En una contemporaneidad tan saturada de hamburguesas, Laura nos brindó un plato simple, sin adornos, que nos conectó con nuestros sueños, nuestros miedos y nuestras necesidades. Un plato cuyo nombre pudimos haber olvidado, pero cuyo sabor nuestra alma reconoció de inmediato.
(fotografía Martha Viaña)
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5.11.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
JLB
Quién iba a decir que en un comentario sobre su cumpleaños, Maestro, iba a colocar una ilustración de Google. Pasemos por alto el hecho de que en la ilustración, el supuesto "usted" se parece al "Dr. No", un personaje que, me quedan pocas dudas, le despertaría simpatía. ¿Le gusta la ilustración? a mí me gusta.
Usted y Google, ¡imagínese! un cuadrito en el cual uno escribe una palabra, digamos, "Borges" y oprime virtualmente un botón que activa el vórtice: ¡El Aleph!. Casi tan hipnótico como cuando abro el volumen II o el IV, al "azar", y comienzo a mitad de página. Hacia atrás, hacia adelante, a ritmo jadeante, semi-cerrando los ojos a ratos, volteando rápidamente con la certeza de tenerlo a usted sobre mi hombro.
"Vivió matando y huyendo / Vivió como si soñara"
(volumen II, página 350, al "azar" o como dice ese botón de Google "Voy a tener suerte")
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24.8.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Yo-si-soy-creativo
Pero también tengo la mala suerte de compartir con gente que tiene pegado a la frente el cartelito de "yo-si-soy-creativo". Esos si que tienen un patrón, si usan fórmulas, tienen el atrevimiento y la pedantería de la ignorancia. Esos "yo-si-soy-creativo" tienen lo que en jerga popular llamamos "un buen lejos".
Llevo unos días oyendo a Frank Zappa. Para mí son comunes estos ciclos en los que me zambullo en una música, digamos, "anterior" (¡Qué grande fue Zappa!) y como no hay nada mejor para explorar las conexiones que la red, Zappa me llevó a Adrian Belew, a esta entrevista que considero un retrato hablado de un artista.
Provoca meter en un salón a unos cuantos "yo-si-soy-creativo" (podemos extender el cupo a algunos "yo-si-soy-artista"), ponerles la entrevista en loop y no dejarlos salir hasta que la reciten de memoria.
En fin, les dejo por aquí un retrato hablado de un artista, con los maravillosos ingredientes de la humildad, honestidad, humor, disciplina y talento:
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27.7.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Luz Continua
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11.7.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
herido de alucinación
Face up. José M. Ramírez, imagen sincronizada a la distancia, temporal y física, con el siguiente texto.
NO CODICIASTE LA VENIA DEL FUEGO
a José Ramírez,
desvelado compañero en la poesía
herido de alucinación
en el pórtico de todos los camposantos
saludabas cada rayo de luz cálido
-la noche se refugiaba en tu presencia
sobre los cuerpos yertos
legitimaste un dolor nuevo
confiable
Isabel Guevara
Del poemario: Más allá de Eros
Londres 2011, mil ciclos a continuación
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26.6.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Instagramas
Los fotogramas son cada uno de los cuadros de una película, los pictogramas son representaciones simbólicas de objetos reales, los instagramas son..., a ver, algo así como la representación visual de un impulso: en cuestión de minutos, acaso segundos, una imagen entra por el lente del móvil, es retocada y publicada en las redes sociales.
La antipática pregunta de las primeras versiones de Twitter, "¿Qué estás pensando?", que luego cambiarían a "¿Qué está pasando?", en el caso de Instagram (www.instagr.am), la aplicación móvil para producir estos "instagramas", sería "¿Qué estás mirando?".
Lo que nos muestran los "instágrafos" no es lo que estuvo frente al lente, sino lo que resultó de la transformación de esa luz por los filtros del programa, funcionando como instrumentos de los filtros cerebrales del autor. Incluyo en este post algunos instagramas tomados al azar de Twitter.
Como verán, el mérito técnico, artístico o documental de estas imágenes puede ser cuestionable, pero hay algo atractivo en ese impulso en ocasiones impúdico. Precisamente esa falta de pudor es la que vincula a estos instagramas con los timeline de Twitter o los muros de Facebook. Ese extraño fenómeno que nos hace, en mayor o menor grado, vivir nuestra vida privada en forma pública; un voyeurismo inverso que no deja de sorprenderme.
Por otro lado, en estos instagramas observamos una simulación irreverente. La imagen se muestra en ocasiones como si hubiera salido de una cámara Polaroid; pero la mentira no se oculta, todo lo contrario, se declara abiertamente. Desde este punto de vista no podemos condenar a los instagramas como mentiras. Al igual que en la literatura; en la que la declaración explícita de la ficción invita al lector a establecer un pacto tácito con el autor, a cambio del disfrute pleno de la obra; en los instagramas, de forma acaso más inconsciente que consciente, el autor nos invita a compartir su "visión".
La urgencia de capturar una imagen no me lleva a compartirla de inmediato, al menos no en el entorno público. Pero presiento que el devenir de los acontecimientos me va a colocar a mí en el lado de los egoístas, en la medida en que el voyeurismo visual inverso (exhibicionismo si quieren) se imponga. Y no tengo la menor duda de que se impondrá.
El cuarto oscuro sigue siendo, en mi caso, el lugar en el que se crean las fotografías. Creo que si otros tienen el derecho a la vanguardia tecnológica, yo tengo derecho a vivir en la obsolescencia fotográfica; es decir, a estudiar y entender todas las innovaciones, pero decidir quedarme con un "estado de arte" predominantemente analógico.
El instagrama anterior es de Iván González (@ivan_gonzalez), buen amigo y mejor fotógrafo, al que siento que esa pulsión de los instagramas debe incluso resultarle leve, en comparación con la inclemente dinámica del fotoperiodismo. Iván, como otros fotógrafos amigos (@rgomezphoto, @carlosrawlins, @mabellog), producen imágenes tan interesantes como las de sus fotografías convencionales (definición provisional, obviamente).
Imágenes como las de estos fotógrafos prestados (o ganados) a la instagrafía, nos deja claro que la democratización que ofrece la tecnología no pasa de ser un potencial. Los resultados, como en toda disciplina creativa son, y serán siempre, elitescos.
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22.5.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Un Mapplethorpe bien iluminado
Iba a escribir un artículo sobre mi experiencia en la más reciente visita al Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, en la que tuve que iluminar con mi celular algunas fotografías para que mis alumnos las pudieran apenas vislumbrar.
Iba a escribir que en una sala que compartían Warhol, Mapplethorpe y Sigala faltaban 6 de 9 bombillos y que el vigilante, luego de hacer la finta de regañarme por usar la luz del celular, nos confesó que se sentía profundamente apenado por "la situación".
Iba a escribir todo eso, con lujo de detalles, desde hace ya algunas semanas. Pero no logro empezar el artículo, me da fastidio. Confieso, a decir verdad sin nada de pena, que me cansé de señalar tanta incultura, demagogia y vulgaridad.
Prefiero mirar a otro lado y proponerles que vean ustedes a otro lado, por ejemplo, al espléndido retrato que Robert Mapplethorpe le hizo a Patti Smith.
Moría Mapplethorpe y Patti escribía “¿Por qué no puedo escribir algo que resucite a los muertos? Ese es mi afán más hondo”.
Y yo lo iluminaba con mi celular, pretendía elevar mi voz de protesta. Acaso mostrar una foto suya era suficiente.
Iba a escribir que en una sala que compartían Warhol, Mapplethorpe y Sigala faltaban 6 de 9 bombillos y que el vigilante, luego de hacer la finta de regañarme por usar la luz del celular, nos confesó que se sentía profundamente apenado por "la situación".
Iba a escribir todo eso, con lujo de detalles, desde hace ya algunas semanas. Pero no logro empezar el artículo, me da fastidio. Confieso, a decir verdad sin nada de pena, que me cansé de señalar tanta incultura, demagogia y vulgaridad.
Prefiero mirar a otro lado y proponerles que vean ustedes a otro lado, por ejemplo, al espléndido retrato que Robert Mapplethorpe le hizo a Patti Smith.
Moría Mapplethorpe y Patti escribía “¿Por qué no puedo escribir algo que resucite a los muertos? Ese es mi afán más hondo”.
Y yo lo iluminaba con mi celular, pretendía elevar mi voz de protesta. Acaso mostrar una foto suya era suficiente.
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24.4.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Elipsis
Autoretrato, 1979. (con mi recién comprada Nikon EM)
Consigo la copia original de esta imagen, en papel Agfa, pierdo la esperanza de encontrar el negativo, que como muchos otros habrá quedado en medio de esos residuos que vamos dejando de mudanza en mudanza.
Hoy conversé por Skype con una compañera de bachillerato que no veía desde el año de esta foto, inició la conversación diciendo "tu cara es la misma".
Era de noche, la luz de dos farolas se colaba por las ventanas de la sala, yo jugaba a controlar la larga exposición. Hacer fotos era un delicioso juego.
Pero, como en la foto, en pocos años mi imagen se fue diluyendo, confundiendo con el fondo, moliendo en el engranaje. Las imágenes se fueron acumulando en mi, ahora lo sé, como una bola de nieve, una bomba de tiempo, que finalmente estalló.
Recuperar esa sensación lúdica del autoretrato de 1979 me tomó 30 años.
Una larga elipsis, acaso dos vidas.
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10.4.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
#Slow
Desde que se el movimiento "slow food" surgió en Italia como reacción al "fast food", la onda expansiva de esos principios que promovían el disfrute sosegado de la comida ha penetrado en otros ámbitos de la vida en la ciudad.
La filosofía slow, que aplicada a la organización y planificación de la ciudad es conocida como "Cittaslow" por su origen italiano, promueve la desaceleración de las actividades humanas, el rechazo a la inmediatez obsesiva y el fomento de la creación de un balance que permita tomar control del tiempo en favor de las actividades recreacionales, artísticas y de intercambio humano.
El "Slow art" es una de las manifestaciones más interesantes del movimiento slow y postula la liberación del proceso creativo de los engranajes de los medios: calma en la creación y calma en el disfrute del arte. La angustia del artista, asociada a una necesidad expresiva que lo tortura, no debe verse agravada por la tiranía de los medios, incluyendo las redes sociales. El arte no es una ocupación, sino una vocación y una devoción.
Desde el punto de vista slow, que comparto plenamente, ese "hacer todo a toda hora" de nuestra sociedad digital, es un camino hacia la degradación del individuo y es una forma de vida no sustentable.
La filosofía slow, que aplicada a la organización y planificación de la ciudad es conocida como "Cittaslow" por su origen italiano, promueve la desaceleración de las actividades humanas, el rechazo a la inmediatez obsesiva y el fomento de la creación de un balance que permita tomar control del tiempo en favor de las actividades recreacionales, artísticas y de intercambio humano.
El "Slow art" es una de las manifestaciones más interesantes del movimiento slow y postula la liberación del proceso creativo de los engranajes de los medios: calma en la creación y calma en el disfrute del arte. La angustia del artista, asociada a una necesidad expresiva que lo tortura, no debe verse agravada por la tiranía de los medios, incluyendo las redes sociales. El arte no es una ocupación, sino una vocación y una devoción.
Desde el punto de vista slow, que comparto plenamente, ese "hacer todo a toda hora" de nuestra sociedad digital, es un camino hacia la degradación del individuo y es una forma de vida no sustentable.
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20.3.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Buscando desesperadamente a Vivian Maier
Autoretrato por Vivian Maier
Anoche (22/02/11) coordiné una sesión en Roberto Mata Taller de Fotografía en la que presenté un "avance" del trabajo que, hasta el momento, se ha publicado de Vivian Maier.
Desde que la historia del descubrimiento de esta obra se hizo público ha ocupado mucho de mi reflexión acerca del significado y valor de la fotografía. En Enero de este año publiqué un artíclo en analitica.com en el que abordaba el tema del arte por el arte, que es evidente en el proceso que siguió Vivian. Pueden leer el artículo aquí.
Les dejo las láminas que presenté anoche (enlace a las láminas) y mi permanente perplejidad.
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23.2.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Fotografía
Tu sonrisa me atrae como
Me atraería una flor
Fotografía tú eres el hongo oscuro
De la selva
Que es su belleza
Los blancos ahí están
Claro de luna
En un jardín pacífico
Lleno de aguas vivas y de jardineros endiablados
Fotografía tú eres el humo del ardor
Que es su belleza
Y hay en tí
Fotografía
Lánguidos tonos
Donde se oye
Una melopea
Fotografía tú eres la sombra
Del Sol
Que es su belleza.
Guillaume Apollinaire
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5.2.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
Enumeraciones caóticas (de 5 en 5)
¿Si no se puede hacer lo que se quiere
por qué explicar lo que se dice?
Anónimo Atópico Anacrónico (ayer)
Kommienezuspadt
Grapefruit Moon
Underground
Straight To The Top
Black Box Theme
God's Away on Business
$29.00
Who Are You
Midnight Lullaby
Ice Cream Man
Blue Skies
A Sight For Sore Eyes
Innocent When You Dream (Barroom)
Diamonds On My Windshield
Jersey Girl
House Where Nobody Lives
New York Mood
Intro - Eggs And Sausage
Annie's Back In Town
Tango Till They're Sore
Don't Go Into That Barn
The Piano Has Been Drinking (Not Me)
16 Shells From a 30.6
Story - 'Ol '55
Broken Bicycles
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31.1.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
La educación de la sensibilidad
a Leo
Susan Sontag sostenía que para apreciar el arte, sobre todo el arte moderno, el que "va" con nuestro tiempo, se requiere más que cultura general. Ella hablaba de una educación de la sensibilidad, similar a la educación del paladar a la que nos sometemos para acceder al disfrute de ciertos manjares.
Esto no niega la naturalidad en el arte, es decir, la correspondencia natural que existe entre el hombre y el arte; lo que sucede es que hemos construído tantas capas que no tenemos acceso a las cosas como el hombre primitivo, naturalmente artístico, lo tenía. Es ese problema del "mundo interpretado" que trata tanto Rilke: hemos perdido la visión directa, abierta, de los animales.
Pero, acaso lo hemos perdido en la razón, pero nuestra alma (sea lo que sea que signifique para cada quien) reconoce esas cosas, activa esas redes, nos permite conectarnos. Luego lo llamaremos casualidad, intuición, sincronicidad; lo etiquetamos para tranquilizar a la razón.
Hace unos días mi hijo mayor me mostró este video de un grupo Islandes (lo pueden oir ahora si gustan):
Leonardo, mi hijo, se ha conectado de forma muy especial con la música de Islandia. Esta música, en general, este arte, a mi modo de ver, requiere de cierta educación de la sensibilidad. ¿De dónde vino esa educación?
Al ver el video le dije: ¿alguna vez te mostré a "Emerson, Lake and Palmer"? No. Pues suenan como ellos "de alguna forma". Oímos algo de ELP, se activaron las redes, "Si, si, tienen algo, pero ¿eso fue antes de Yes?", etc. etc.
Al irse Leonarno me quedé abrumado y traté de construirme un recorrido auditivo y visual a través de esa cantidad de nombres con "j" intercalada. De alguna forma, no verbal, ni directa, él había tomado de mí algo hace unos años y en ese momento me lo estaba devolviendo, para la educación de mi sensibilidad.
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24.1.11
© Textos y fotografías
José M. Ramírez
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