Persistencia de la mirada




Estas imágenes, unidas como un díptico, fueron hechas en lugares diferentes, bajo circunstancias diferentes, acaso lo único que las emparentaba era el fotógrafo.

Al revisar conmigo todo un lote de fotografías, mi amigo Roberto Mata las tomó y las puso juntas, desde ese momento es imposible para mi separarlas y me he mantenido reflexionando sobre esto.

Me inquieta mucho el tema de la mirada, su naturaleza, sus secretos mecanismos. Parece que vemos de una forma particular, captamos algo que, de alguna manera, resuena en nuestro interior. Es complicado explicar el hecho (o acaso la sensación) de que las dos imágenes se refieren a lo mismo, son lo mismo: dos imágenes de lo mismo.

Parafraseando a Borges, estamos toda la vida escribiendo un único libro.


Hiroshi Sugimoto dice que fotografía el mar porque es el único paisaje, que por estar casi inalterado, nos conecta con nuestros antepasados. Estoy de acuerdo, pero también nos conecta con lo primitivo, con nuestros orígenes y de allí las risas y los juegos.

Una vez más la "cámara lúcida" me mostró lo que yo no podía ver.