Se vuelve azul con los años







A esta laguna vuelvo siempre, volveré siempre a retratar a este árbol amigo, que siento que se abre y mueve sus hojas, acaso con emoción.


2 comentarios:

Jose Urriola dijo...

Fascinante, amigo. Una belleza. Me atrevo, luego de ser tocado por esta imagen a confesar un secreto (Barthes habla de un término llamado "Puctum", un pinchazo que sólo te clavan ciertas fotos que te lastiman, te hacen mella y te despiertan un "To love" o un "To Hate", fotos que te hacen volver una y otra vez para ver por qué te punzan tan duro) desde niño le he tenido animadversión a los cementerios y mucho más a los nichos; por el contrario, siempre he soñado que el día que me toque ser enterrado me gustaría que fuera al lado de un árbol solitario, un lugar apacible y con buena vista.
La próxima vez que estrechemos manos me das el nombre y señas de este lugar.

Rubén Darío Carrero dijo...

Siempre será perfectible.